InicioFundaciónPastoralFotosPromoción VocaionalVida de SantosContáctanosVaticano (Santa Sede)RegistroForoDescarga canto semanalBlogLa Palabra del obispo
Madre Chuy
Favores recibidos por la Sierva de Dios
Consejos de la Sierva de Dios
Obra en favor de los Sacerdotes
Oraciones
Fundación
El día 26 de julio de 1961, nació la obra sacerdotal en el Santuario de la Quinta Aparición Guadalupana, con la bendición del señor obispo de saltillo, monseñor Luis Guízar Barragán, hermano de María de Jesús.





La obra nació con el nombre de Hermanas Legionarias de la Fe, con ella emite sus votos y toma el nombre de María de Jesús del amor misericordioso Guízar Barragán, convirtiéndose desde entonces en la inolvidable y querida “Madre Chuy”, la obra nace en la pobreza, y en el sacrificio, dormían en el suelo, la madre “chuy” se ponía de almohada sus zapatos envueltos en una toalla. La pequeña comunidad vivía feliz en medio de esta hermosa pobreza.
Buscó después un terreno para la casa, y al no encontrarlo, la madre “Chuy”, el padre Enrique Amezcua les ofreció vivir a un lado del Santuario.
El día 12 de diciembre de 1961, la señorita Priscila Domínguez Alvarado, ingreso de postulante.
El 11 de febrero de 1962, la madre “Chuy” recibió a las 3 primeras aspirantes, entre ellas la ahora Madre Tomasa Del Espíritu Santo López Pérez, quedando como encargada la hermana Ma. Del Rosario Tovar Moreno.
El día 15 de marzo de 1962, ingreso la señorita María Elvira López Ramos, así fueron uniéndose las primeras hermanas de este instituto.


                                                         Madre "Chuy" con algunas hermanas (img.)


Después de una larga espera, el día 16 de julio de 1971, la madre Chuy, delante de su sobrino, actual Arzobispo de Tlalnepantla, S.E. Mons. Ricardo Guízar Díaz, pronunció su consagración perpetua. Con el nombre de María de Jesús del Amor Misericordioso. Pero la extraordinaria energía espiritual de la madre Chuy, no concordaba con sus fuerzas físicas. Su avanzada edad y su salud quebrantada le procuraron grandes sufrimientos que la llevaron, el 6 de enero de 1973, a entregar su alma a Dios.